Teatrología Electoral Cubana V.

José Gabriel Barrenechea.

En todo referéndum en que se juegue limpio se dan siempre dos opciones válidas: aprobar o desaprobar. Si la suma total de votos desaprobatorios supera a los aprobatorios, o como en otros sistemas electorales, si el número de votos desaprobatorios supera la mitad del total de votos emitidos, se considera a esta opción la vencedora, y a la propuesta llevada a referéndum rechazada. O sea, de esta forma quien pone a referéndum juega limpio, ya que deja abierta la opción de perderlo, al aceptar como voto válido el voto desaprobatorio.

Mas en el “referéndum” en que las AAMM del PP cubanas exponen a sus votantes sus propuestas de candidaturas a Delegados a las AAPP del PP, y de Diputados a la AN del PP, no se le deja abierto más que un parcial resquicio a dicha opción. Lo que ocurre al dejarle a los votantes una única posibilidad válida, la de marcar con una “x”, y convertir a la otra, la de dejar en blanco (ya que no hay ninguna casilla para oponerse a la propuesta), o voto por completo contrario a la propuesta, en voto no válido.

La trampa está en que aunque solo existe un candidato por plaza, sin embargo los electores son siempre convocados a votar por varios miembros de la asamblea legislativa en cuestión. O sea, la boleta del elector siempre contiene el nombre de más de un candidato a ser ratificado. De este modo se logra darle la impresión al que mira el proceso desde la distancia de que se selecciona (y en un número considerable de casos se logra lo mismo con el propio elector, perdido en un sistema electoral harto complejo), cuando en realidad cada uno de los que está en la boleta no compite con los otros, sino que solo espera ser ratificado en su plaza legislativa. Pero sobre todo, de esta manera se complejiza todo el proceso para que el escamoteo del voto contrario a la propuesta, como válido, no sea notado.

En fin, que se trata de esconder el hecho de que, como las boletas válidas son solo aquellas en que se haya votado por todos los nominados, o por alguno, la propuesta total nunca se podrá considerar por completo derrotada, dándose, eso sí, la poco probable situación (y nunca dada, por cierto) de que alguno de los singulares nominados obtenga menos del 50 % de los votos admitidos como válidos.

Tan particular mecanismo electoral permitiría, por ejemplo, los siguientes disparates (o mejor, fraudes): Que en un municipio en que hayan dos candidatos en boleta se diera como resultado el 100% del voto válido, sin haberse faltado a la más escrupulosa verdad, si el 80% del electorado decidiera votar en blanco por oponerse a la propuesta completa, o al sistema político mismo, pero el restante 20 % votara por todos los candidatos (voto unido); que en un municipio semejante donde hubiera un particular rechazo por uno de los dos candidatos, si un 30 % de electorado, muy comprometido con las campañas del gobierno, se decidiera por el voto unido, y un 29 % lo hiciera solo por el otro candidato, mientras el 41 % restante dejara en blanco, nuestro impopular hombre saldría electo con más del 50 % del voto válido, pero en verdad con solo el 30 % del voto popular.

¿Pero qué ocurriría en el muy improbable caso de que alguno de los candidatos no consiguiera obtener la mayoría simple de las boletas válidas?

Quizás en ningún otro lugar se pueda percibir con más claridad la absoluta intención de los detentadores presentes del Poder de no dejar ningún cabo suelto, o camino por el que cualquiera llegue a desplazarlos de allí, que en lo legislado para este caso.

El artículo 125 establece que en el supuesto de que “queden plazas vacantes por cualquier causa, se concede al Consejo de Estado las facultades siguientes: a) dejar la plaza vacante hasta las próximas elecciones generales, b) asignar a la AAMM del PP, constituida en Colegio Electoral, la función de elegir Delegado a la AP o al Diputado a la AN del PP, c) convocar nuevas elecciones”.

O sea, que en primer lugar no es obligatorio consultar de nuevo a unos electores tan reacios, y en segundo que la absoluta potestad de determinar si se les consulta o no, si se dejan las plazas vacías o no, no depende del máximo órgano electoral, la Comisión Electoral Nacional, sino del Poder Ejecutivo. ¡Y esto a pesar que por su propio mecanismo de designación dicha Comisión depende por completo del Consejo de Estado, y por tanto debía ser absolutamente confiable!

Que el voto en blanco es considerado no válido, lo demuestra una rápida lectura del artículo 116 de la Ley Electoral, en especial en el siguiente fragmento: “…así como, en paquetes separados y debidamente sellados y rotulados, las boletas válidas, las votadas en blanco, las anuladas, las no utilizadas…”, o una más detenida de los artículos 113 y 114. En estos artículos se establece, de manera nebulosa no obstante, que para el acto del escrutinio público se separan en un primer momento las boletas en blanco de las que aparecen votadas, y que es del cómputo de estas últimas, tras separar las que anule la Mesa del Colegio Electoral por no conseguir determinar la voluntad del votante, que se obtiene la votación obtenida por cada uno de los candidatos.

Es en definitiva tan evidente el escamoteo del voto en blanco, que en nuestra Ley Electoral el legislador no se atreve, como en cualquier otra, a hacer explícito en un solo artículo cuál es para ella el voto válido, dejando su definición implícitamente camuflada en varios artículos del Título VI, Capítulo I, sección tercera.

El proceso electoral entra tras dicho teatro en su último acto, cuando dentro de un término no mayor de 15 o 45 días a partir del momento de la casi segura sanción positiva de sus candidatos por los electores, se constituyen respectivamente las AAPP del PP y la AN del PP.

Aquí se da de nuevo la interferencia de las Comisiones de Candidaturas en la elección de las autoridades de estas dos asambleas, con nuevos proyecto de candidaturas. En el de la AN del PP es significativo que por tan poco democrático procedimiento resulten propuestos no solo su Presidente, Vicepresidente o Secretario, sino también el Consejo de Estado en pleno, desde el menos poderoso de sus miembros hasta su Presidente. Y sostenemos que por tan poco democrático procedimiento, ya que aunque a los Diputados les es dado impugnar a uno o a varios de los integrantes de un proyecto de candidatura (no todo el proyecto, no obstante), solo pueden hacerlo de modo público y a mano alzada; lo que en el particular contexto político cubano implicaría para el que se arriesgara a tal un suicidio ya no solo político, sino social, económico y en general de todo tipo.Ley Electoral - 2 Ley electoral - 3

Teatrología Electoral Cubana IV.

José Gabriel Barrenechea.

Es de destacar que el proceso mediante el cual las Comisiones de Candidaturas arman sus propuestas, no queda de hecho muy claro en la letra de la Ley Electoral.

¿Son, por ejemplo, las Comisiones de Candidaturas Municipales, en base a quienes resultaron electos para integrar las AAMM del PP, o en base a los ciudadanos que no lo fueron, pero que se encuentran en pleno goce de sus derechos electorales, quienes elaboran una, llamémosla pre-pre-candidatura a la AN del PP? ¿Proto candidatura original sobre la base de la que a posteriori la Comisión de Candidaturas Nacional arma a su vez su pre-candidatura, que por último, luego de convenientemente distribuida por municipios y distritos devuelve a la Comisión Municipal?

No lo parece, si nos fijamos en el artículo 86 de la Ley, inciso e, en que se legisla: “en el caso de los precandidatos a Diputados, además, los ciudadanos en el pleno goce de sus derechos electorales, que sean propuestos por la Comisión de Candidaturas Nacional”. Lo que nos da claramente a entender que ya para su primera propuesta el nivel municipal deberá tener en cuenta a una propuesta necesariamente anterior del nivel nacional.

En esencia la Ley Electoral, tanto en el Título IV, Capítulos II, III, IV, donde se establecen las atribuciones de las Comisiones de Candidaturas de cada escalón de la pirámide, como en el Título V, Capítulo II, sección primera, en que se pretende establecer el mecanismo en sí, no logra más que mostrar un cruce de propuestas, sin establecer de manera diáfana a quien le corresponde comenzar el proceso en sí: si a las Comisiones Municipales o a la Comisión Nacional.

En la realidad política todo el subproceso de elaboración de las listas de precandidatos a las AAPP del PP, y a la AN del PP, se desarrolla en la compleja interacción entre los distintos niveles de la pirámides del Estado, de la del Partido y de las múltiples anexas a las dos anteriores, por sobre todo las de las Comisiones Electorales y de Candidaturas, bajo la atenta supervisión (o absoluta intromisión en tiempos de Fidel) del Consejo de Estado. Algo que por cierto no puede decirse que esté fuera de la Ley Electoral, al establecer su artículo 87 que las Comisiones de Candidaturas al preparar sus proposiciones de precandidatos deberán “consultar el parecer de cuantas instituciones estimen conveniente”; lo que incluye evidentemente a la institución Consejo de Estado.

Una vez concluido dicho proceso, el resultado será una lista (o más bien poco más de dos centenares de ellas) compuesta por no menos del doble de los delegados o diputados que le corresponda elegir a cada municipio o distrito. En dicha lista los Delegados a las AAMM del PP no deben exceder de un cincuenta por ciento del total de los precandidatos, según establece el artículo 87.

Dicha lista es entonces sometida a la AM del PP, que escogerá o nominará, a un número igual de candidatos a Delegados a la AP del PP y a Diputados a la AN del PP que el que le corresponde a cada municipio. Con la expresa condición, instituida en el artículo 93 de la Ley Electoral, de que nuevamente solo hasta un 50% de los Delegados a las AAPP del PP y AN del PP podrán ser nominados entre los Delegados a las AAMM del PP.

Medida que, por el hecho de que algunos municipios y distritos tienen un número impar de candidatos a dichas asambleas, en cuya situación el porciento para no exceder el referido 50% deberá en su lugar quedar muy por debajo de él (por ejemplo, en caso de 3 nominados corresponderá al 33%, y en el de 5 al 40%), conlleva que nuestros órganos legislativos provinciales y nacional nunca lleguen a tener entre sus integrantes una mitad de individuos electos durante la 1ª fase de nominación directa en los barrios.

Esta relación de candidatos nominados por la AM del PP, de a uno por plaza, es la que finalmente se somete a referéndum entre la ciudadanía con derechos electorales en el municipio. Y decimos referéndum y no elección, porque resulta evidente que nuestro votante solo podrá aprobar, o desaprobar, y no escoger entre diferentes opciones. Pero quizás sería mejor ni hablar de tal, como veremos en nuestra próxima entrega.Image

Declaración.

José Gabriel Barrenechea.

A consecuencia de mi participación en el programa 1800, on line, de Radio Martí y que conducen Lizandra Díaz y Juan Juan Almeida, la empresa ETECSA me cortó la posibilidad de subir nuevos posts a este blog. El Hidalgo Rural Cubano es todavía accesible si se usa google desde cualquier telepunto con conexión a internet, pero al intentar agregar nuevos textos el sitio de inmediato se bloquea.

Podría pensarse que este bloqueo es perfectamente legal si tomamos en cuenta las reglas que inicialmente la policía del pensamiento le impuso a la empresa. Mas no es así. Si bien es cierto que no está permitido arrastrar textos, o cortar y pegar, y que de entrada el click secundario está desabilitado, sin embargo yo debo de tener el derecho de teclear directamente mis textos. No obstante la carencia de sutileza de estos señores es tan mayúscula que hasta eso me prohíben. Y habló de falta de sutileza porque resulta evidente que tal proceder resultaría absolutamente incosteable para mí, a la vez que a ellos les hubiera dejado una puerta abierta para justificarse.

Mas estos señores solo saben expresarse mediante la guapería matonil, mediante el acoso.

Precisamente es esto lo que me preocupa. Porque para mí quedó claro que los señores habían preparado, con su sutileza característica, un operativo por si a mí me daba por reaccionar de mala manera ante este atropello. De haber hecho al menos un gesto de desagrado, estoy seguro que alguno de los “compañeros del pueblo” presentes habría reaccionado airada y revolucionariamente. Conseguir encarcelarme por desacato parece ser el objetivo.

He venido tomando toda una serie de medidas en los últimos meses para garantizar que al menos no se pueda mentir sobre cualquier hecho relacionado conmigo. Para que lo que se haga en contra mía deba ser hecho como a ellos les gusta: a cojones.

Por ejemplo: He hecho, y puesto a buen resguardo un catálogo fotográfico de mis libros, para el caso de un registro. Que pasen la pena de que se sepa que se me ocupó a

A las puertas del Café Literario de Santa Clara

A las puertas del Café Literario de Santa Clara

(de quien poseo casi todo). Pero también he puesto a buen recaudo pruebas concretas de amenazas veladas y descarnadas…

¿Qué si tengo miedo?, sonreirán los insutiles. Por supuesto, a los hombres que tienen más miedo que uno hay que temerles siempre. Y ellos tienen miedo, miedo terrible de su misma organización, porque son los que mejor conocen su naturaleza despiadada. Pregúntesele a cualquiera de ellos en confianza si alguna vez han denunciado algo de lo mucho que hay que denunciar en Cuba. Le responderán que sí, pero la realidad es que saben que de atreverse a tal pasarían por un calvario aun mayor que cualquier disidente cubano.

Para ellos solo tengo los versos de Martí: Cultivo  una Rosa Blanca en julio como en enero, para el amigo sincero que me da su mano franca, y para el cruel que me arranca, el corazón con que vivo, cardos ni oruga cultivo, cultivo una Rosa Blanca.

El Hidalgo no ha muerto, si es lo que esperaban. Con franqueza, sin esconderme, porque no hago nada incorrecto, si no por el contrario cumplo con mis deberes de cubano, comunico que ahora enviaré mis posts al exterior en donde amigos se encargarán de colgarlos. Y lo haré por mi correo nauta. Así cuando también me cierren esta vía no sé qué podrán argüir ciertos “amigos de Cuba”. ¡Mira como corre a una embajada!-cuando Atilio’s Boron, Luises Brito, y sus comparsas no han tenido ningún empacho de meterse a su vez en las de países enemigos de sus patrias en el pasado, o Lenin tampoco lo tuvo de aceptarle un tren a  un estado en guerra contra su pueblo.

Pido por último perdón a cualquiera que haga a partir de ahora un comentario de lo publicado, porque si antes me resultaba difícil responderlo, ahora ni enterarme de él.

Una larga vida con sentido.

A las puertas del Café Literario de Santa Clara

A las puertas del Café Literario de Santa Clara

(Cuento publicado en Voces 21)

José Gabriel Barrenechea.

Despertarás. Aún no habrá salido el sol, pero para entonces te ocurrirá con frecuencia que despiertes a tales horas: Tus muchos años, ha saber. Te habrá despertado algún calambre, un ronquido demasiado profundo, una molestia en la espalda, en la vejiga, la vesícula o tal vez en la próstata. En fin, cualquier achaque de viejo que ya no te permitirá volver a recuperar el sueño.

Desde tu cama sentirás no solo los dolores de tu cuerpo, sino también los de la ciudad, tan, o mucho más achacosa que tú: Las paredes grises y cuarteadas, los balcones peligrosamente inclinados sobre las aceras, los manojos de vegetación que brotan de cada grieta y que ahora, al final de la madrugada, se perlan de rocío… A ratos, al silencio que trasciende los límites de la ciudad, para internarse en los campos de la isla y llegar hasta las lejanas playas del sur, lo interrumpirá el rumor de algún derrumbe –un gran pedazo de estuco, la voluta de una columna, toda una balaustrada, una pared de ladrillos centenarios, todo un edificio…

Con no pocos y ubicuos dolores te sentarás al borde de tu camastro. Te calzarás tus viejas y cuarteadas botas de andar en casa. Arrastrando los pies te irás a la cocina, a prepararte el café. En lo profundo de los mil y un recovecos de la barriada un gallo habrá de cantar al tiempo que explotan los borboteos de la cafetera. En la calzada el primer camello del día se traerá consigo el primer terremoto de la jornada.

Aunque tu sobrina nieta te haya traído, lavada y planchada, la camisa de rayas, preferirás ponerte la de color ya indefinido, que habrás venido usando desde una semana antes.

-Hoy no me toca ir a llevarle flores. Hay que precaver. Lo mejor es tener una camisa limpia, por lo que pudiera presentarse. No me gustaría que tuvieran que enterrarme con una camisa sucia. ¡Quién la oye si me ve llegar hecho un asco! Ya voy a tener bastante con que me vea dentro de uno de esos cajones de bacalao que ahora se usan para enterrarlo a uno.

-¡Ah!,aquellas frituras de bacalao de cuando era un fiñe y solo me importaba que tocaran la campana de la escuela para irme a jugar pelota.

A las cinco y media los vecinos de la derecha despertarán ya en medio de su sempiterna bronca.El siguiente camello o un camión cualquiera y el segundo terremoto del día. Radio Reloj. Radio Rebelde.Incluso, desde algún recoveco de la laberíntica barriada, escurriéndose sigiloso entre otros mil y un ruidos nacientes, a través de pasillos, pasajes y escaleras, te llegará, casi al límite de la percepción, más como un presentimiento que como un sonido audible, el tema de Radio Martí: Aquí falta señores una voz, hay, una voz…

La calzada quizás no amanezca tan polvorienta, aunque es muy poco probable que no sea así. Un prieto de edad indefinida usurpará los contenedores de basura en que normalmente bucea algo para vender tu amigo Raimundo. Después de revolver en tu cabeza varias veces la palabra amigo, advertirás que para ese entonces ya no habrá de tener el mismo significado de cuando eras joven: No más que una manera de llamar, cada mañana, al borroso motivo de un saludo maquinal;sin detener él su escarbar en la basura y tú el arrastre de tus pies calzada arriba. Un saludo desapercibido para los pocos que a tan tempranas horas caminen por ella, inexistente para los transeúntes como los mismos viejos de ropas ajadas y zapatos zurcidos que se los intercambian sin mirarse.

Un saludo que en vista de la ausencia de tu amigo Raimundo te preguntarás si ya no habrás de pronunciar nunca más.

-¿El último? –y te responderá el mismo contemporáneo, al que nunca habrás podido ganarle la mano, y al menos por una vez llegar antes que él a marcar en la cola del periódico.

-¿El último? –y ahora serás tú quien le respondas al viejo de papadas fláccidas que todas las mañanas llegará a marcar detrás de ti en la cola.

Mas no por ello dejarás de advertirle:

-Él va delante de mí. Yo voy a estar sentado allí enfrente…

Y él, a su vez, a repetir el mismo ritual de parecer algo desorientado, a señalar con un dedo indefinido y expresión como de que le estuvieras diciendo algo novedoso mientras las papadas tiemblan débilmente.

El sol iluminará ya el piso superior del edificio de la esquina, adonde en otros tiempos habrías querido mudarte. La calzada ya habrá entrado en calor, por lo que demorará algo antes de que logres encontrar un resquicio entre el tráfico. Cuando aparezca, te irás al oscuro portal de siempre, a desplegar tus mercaderías sobre la bolsa de nailon en que las habrás traído: un par de tubos de pasta, una pastilla de jabón de la cuota, media docena de sospechosos repuestos de bolígrafo, una muy usada llave de bronce, varias docenas de tornillos medio oxidados… mercaderías que te darán a vender quienes sepan que tales cosas solo podría venderlas la paciencia de un viejo.

El río de autos se mantendrá todavía un rato, luego se hará intermitente, cortado en los grupos de cuatro o cinco en que los agruparán los semáforos de las intersecciones importantes. Un mulato de voz ronca, una señora de pelo pajizo, un joven de pantalones caídos se detendrán a preguntarte el precio de la llave, si es de medio o tres cuartos, el color de la tinta de los repuestos, si también vendes jabas de nailon y a cuánto.

Nadie, sin embargo, te comprará nada.

A eso de las nueve, para cuando el sol empiece a ser molesto, traerán los periódicos. Esa mañana habrá más compradores que de costumbre. Un joven con aspecto exitoso de esos de cartel de propaganda política protestará por los acaparadores que hasta de la prensa se aprovechan. A Manuel, el vendedor del estanquillo, se lo verá más nervioso que de costumbre. En fin, que solo podrás comprar una vez: Dos Granma y dos Juventud Rebelde, para 3,20 de ganancia. Ese día, aunque no lo quieras, vas a tener que pasar con lo del comedor social.

-¿Qué cosa sabrosa de comer me traerá mi nieta este domingo? ¿Plátano maduro frito, o a lo mejor un bistecito de carne de puerco? La verdad es que la muchachita es de oro. Si no fuera por el marido que se buscó. Es él quien se pasa el día empujándola para que me pida que la ponga de heredera de mi casa. Y no sé para que la querrá, si como él dice es una cueva de monos apestosa a viejo que no aguantaría ni un ciclón platanero.

Con tu mercancía, y con tus periódicos, te quedarás del lado del estanquillo y de la sombra. Te acercarás a la parada del camello.

Antes de que al mediodía vuelva a engruesarse el tráfico en la calzada habrás vendido todos los periódicos y un tubo de pasta, que muy disimuladamente se llevará una muchacha con pinta de nueva rica. Un señor de bigotes, pullover a rayas horizontales y carpeta colgada al hombro te habrá comprado un Granma y un Juventud Rebelde. Con el entrecejo fruncido te habrá extendido un par de billetes nuevos, cual si en lugar de una persona solo fueses un atentado a la buena imagen internacional del país.

Volverá a hacerse intermitente el tráfico, mientras la sombra se cambia de acera y luego se estira. Te comerás un pan con no te importará qué, y cambiarás por última vez de posición, justo para estar a tiempo en tu sitio a la hora en que la muchacha amable de ojos verdes pase:

-¿Y cómo andan los marchantes, abuelo?

-Andan, andan-mientras le das tu única sonrisa del día.

El perro de ojos asustados aparecerá para que le lances el mendrugo de pan final, también lo harán las muchachas de secundaria, con las mismas alegrías de cuándo esperabas a la que habría de ser luego tu esposa, quinceañera entonces, donde hoy un edificio más caduco que tú mismo amenaza a los transeúntes que se atreven a circular por su portal.

Antes de que el sol termine de ocultarse tras los tejados de enfrente alguien vendrá a comprarte la llave de bronce: Un señor muy colorado del interior, con quien intercambiarás un par de quebradizas memorias de cuando estuviste movilizado por su zona, ¿en una zafra, persiguiendo bandidos, en el año…?. Para entonces la calzada se habrá vuelto a llenar de autos, mas ahora, cuando recojas las mercancías restantes y vuelvas a casa, no tendrás ya que cruzarla por estar en la acera de tu casa.

-Hoy no ha sido un mal día, a la verdad. Con lo que saqué de la llave de bronce podría comprarme una pizza y así evitarme el tener cocinar el poco de arroz que todavía me queda de la cuota. Pero no, no puedo, deboahorrar para comprarme un par de botas nuevas, porque estás ya no me aguantan ni un remiendo más, o ir pensando en esa viga cuarteada que cualquier día me cae en la cabeza y que el esposo de mi sobrina nieta no va a arreglar a menos que la declare a ella heredera.

El barrio igual que cuando lo dejaras en la mañana: Radio Rebelde, la sempiterna bronca, Radio Martí escurriéndose por los rincones… pero además habrá para entonces algarabía de chiquillos, costosos equipos de música atronando la barriada, golpes de fichas de dominó sobre la mesa, cristales de botellas cargadas de mal alcohol.

El enésimo camello del día traerá el enésimoterremoto escala tres.

Será no obstante un día inhabitual. Habrá agua en las llaves y gas en las tuberías.

-La verdad es que si algo hice bien en la vida fue no mudarme de este barrio. Si me hubiera dejado llevar por mi mujer ahora estaría como mi sobrina, que a veces se pasa hasta tres días sin agua, y luchando por la izquierda su balita de gas.

A las ocho vas a sintonizar en el polvoriento radio de bombillos tu programa de tangos, que ya hará mucho habrán sacado del aire, sin embargo. Sonará el cañonazo, pero no lo vas a escuchar por el pandemónium de ruidos que llenan a esa hora la barriada.

A eso de las diez te acostarás. Libertad Lamarque cantará aún desde algún recoveco de tu cerebro, recordándote sonrientes y disfrutados tiempos de antaño. La barriada no sabrás ya exactamente cuántos años antes, interrumpida de amplios espacios verdes, de fincas, de terrenos de pelota. Te sentirás de nuevo enfundado en aquellos pantalones de pelotero que tu madre te hiciera con un saco de azúcar. El escozor por la tela basta. Tu mujer, que te conoció con ellos, y a la que tantas veces habrás esperado con ellos puestos, escondido tras las columnas del por entonces para nada caduco edificio de tu vejez.

Ese fin de semana te tocará visitar su tumba. Desde su lado de la cama te soltará sus letanías habituales de cada visita de fin de semana:

-Ni que no tuvieras más que esa camisa de rayas, que va a pensar la gente, y con esa peste a sudor que yo no sé, a ti a la verdad nunca te importó nada, sí no hubiera sido por mi esta casa hace mucho se hubiera caído, como de seguro lo hace el día menos pensado ahora que yo ya no estoy, miraesa viga, pero tú, si me acuerdo las muchas noches que pasé aquí solita en alma, porque tú andabas en movilizaciones, escuelas del partido, zafras, y yo aquí, las noches enteras vigilando esa puerta que tú te ibas y nunca te ocupabas de asegurármela, “esto va a ser para nuestros hijos, vieja”, me decías…

Cambiarás de lado para darle la espalda. Ese habrá sido un día afortunado. La llave… Mereces otros recuerdos, te dirás, y entonces, por milésima vez volverás a esta tarde, al cielo muy azul, moteado de nubes blancas, al sudor que corre por tu espalda, bajo la camisa azul de miliciano, a los muchos otros que te encuadran por todos lados, a las farolas en que se han trepado guajiros con sus machetes colgándoles en el vacío y sus sombreros de yarey, al negro que a tu lado ríe con dientes blanquísimos y te llama compañero y al que tú, con la misma enorme emoción, tan grande como la multitud que a tu alrededor llena la Plaza de la Revolución, le respondes también compañero.

Pero entonces desde la tribuna resuena su voz, y en torno a sus palabras, que ahora lo dominan todo hasta las lejanas costas de la isla, aun más allá, hasta los límites del universo que en la última clase de marxismo te han explicado infinito, se hace el más completo silencio. Y las palabras de Él, y el calor, y la falta de oxígeno, te harán sentir que en la vida hay algo más trascendente que el simple discurrir de tu existencia por una limitada serie de días. Te sentirás parte de esa multitud, dejarás de pensar, con los calzoncillos bañados en sudor, individualmente. Serás solo una célula más de la Masa, la Masa que vibra a sus palabras, en sus palabras, y cabalgarás entonces sobre la Historia, más allá de tus miserias domésticas o del vecindario.

El último camello del día se traerá entonces el último terremoto categoría tres. Un par de balaustres se desprenderán en alguna parte y matarán a un perro de ojos asustados en medio de un sueño repleto de mendrugos de mal pan. Mas tú no habrás de escuchar nada, porque para entonces estarás bien dormido, con esa expresión satisfecha de los viejos que sueñan haber usado bien de sus días.

Teatrología Electoral Cubana III.

José Gabriel Barrenechea.

Las Comisiones de Candidaturas se integran por representantes de las 6 principales organizaciones paraestatales: La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM). Organizaciones que todavía hasta 1992 eran reconocidos explícitamente como paraestatales en la Constitución de la República, y que luego de ser eliminado el artículo 7 en que se las establecía legalmente de ese modo, no han sufrido cambios mayores a nivel de organización, ni de funcionamiento, ni en sus métodos de designación (no elección) de sus particulares dirigencias, y muchísimo menos en su modo de relacionarse dentro del Estado y con el Partido.

Designándose dichas Comisiones de Candidaturas, o sea, sus miembros, en cada uno de sus niveles, nacional, provincial y municipal, no por asambleas de todos los miembros de las referidas organizaciones, o en todo caso de sus compromisarios electos al efecto, sino por las direcciones de la cada una de ellas en el nivel respectivo[1]. Correspondiéndole la presidencia de las mismas siempre al representante designado por la respectiva jerarquía de la CTC.

Se constituye así dentro del ya de por sí vertical Estado Cubano una nueva pirámide de Comisiones, cuyos miembros carecen de cualquier verdadera independencia con respecto a las estructuras también piramidales del Gobierno y el Partido, y sobre todo con respecto al Consejo de Estado y su Presidente, que en rigor constituye la cima única ya no solo aquellas dos, sino de cualquiera de las muchas otras pirámides legales (o paralegales) del país. Una pirámide cuya función consiste, como su nombre a las claras lo indica, en elaborar y presentar los proyectos de candidaturas de Delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular (AAPP del PP) y de Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (AN del PP), y para cubrir los cargos que eligen estas y las Asambleas Municipales del Poder Popular (AAMM del PP).

Llevemos esto sin embargo a la realidad del proceso electoral en marcha para que pueda ser comprendido en todas sus consecuencias:

Nos habíamos quedado en el momento en que los vecinos electores de la circunscripción escogen, mediante el voto secreto, a su Delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular de entre los 2 a 8 nominados en las áreas en que dicha circunscripción se divide. El acto del voto se realiza en el Colegio Electoral, cuyas autoridades designan las Comisiones Electorales de Circunscripción. Una vez electos los Delegados de todas las circunscripciones del Municipio, se reúnen para constituir la Asamblea Municipal del Poder Popular (AM del PP).

La sesión en que esto ocurre, que en su primera parte se dedica precisamente a ello con juramento incluido (el texto del mismo puede leerse en el artículo 128 de la Ley Electoral), pasa luego a una segunda en que se elige a su Presidente y Vicepresidente. Mas contrario a lo que cabría esperarse, dicha elección no se lleva a cabo en base a las propuestas de los Delegados electos, sino en base a un proyecto de candidatura que le presenta a la flamante AM del PP el Presidente de la Comisión de Candidaturas Municipal. Proyecto que ha sido cocinado tras bambalinas por las dirigencias del Partido a los niveles municipal y provincial, o incluso más arriba para ciertos municipios, “estratégicos”.

Esto implica en definitiva no otra cosa que la designación de los candidatos a los puestos dirigentes de la AM del PP, ha quedado en manos de una institución que no ha sido sometida a la elección popular, sino que ha sido también ella misma designada a dedo.

Pero el desplazamiento de lo electo desde abajo, hacia lo designado desde arriba, no queda en la elección de los Presidentes y de los Vicepresidentes de las AAMM del PP.

Como en Cuba se encuentra fuertemente limitada la libertad de agrupación de los ciudadanos, limitándosela a la posibilidad de integrar o no[i] cualquiera de las rígidas y piramidales estructuras políticas estatales o paraestatales; pero como tampoco se les permite a los candidatos a cualquier posición realizar campaña política (artículo 171), y en consecuencia tener un programa político mediante el cual individualizarse ante el elector, se hace imposible casi (o al menos creíble para el observador externo) extender el sistema de nominación directa usado para elegir a los Delegados a las AAMM del PP, a la de los Delegados a las AAPP del PP, y de los Diputados a la AN del PP.

Nuevos momentos del proceso electoral en que más que un barrio de varios centenares, o a lo mucho par de millares de habitantes, se implican por lo general varias decenas de miles de votantes (como mínimo una fracción mayor de 5 000 votantes para la elección de un Delegado a una Asamblea Provincial del Poder Popular, o una fracción mayor de 10 000 para Diputado). Y es en el único, y muy bienvenido por el poder, otro modo de nominación posible, la indirecta, donde las Comisiones de Candidaturas demuestran su utilidad para el poder.

Dichas comisiones cumplen aquí una función algo parecida a la de los partidos políticos, en los particulares sistemas pluripartidistas en que dichas asociaciones no eligen a sus candidatos en elecciones internas, sino que resultan designados por sus dirigencias a su libre voluntad. Solo que con una diferencia: Mientras en los sistemas pluripartidistas las dirigencias de los partidos de oposición designan por lo general, como es de esperar, a candidatos que no suelen pensar de la misma manera que el gobierno presente, o que por lo menos no son de su agrado, nuestras Comisiones, designadas por las cúpulas municipales, provinciales y nacional de organizaciones paraestatales, bajo el diligente “auxilio” de las cúpulas correspondientes del Estado y del Partido, solo proponen a personas agradables al gobierno actual por su (in)capacidad de no tener otro pensamiento, y otra voluntad, que la suya.

A quien lo dude, solo le pido que para convencerse, en lugar de aprovechar las bondades del turismo de izquierdas, de sol proletario, playas del Porvenir Luminoso, y “compañeritas” amables, con que suele comprarlos el gobierno, tenga un poco de esa desgracia conocida por dignidad y se dedique a recorrer la Isla de San Antonio a Maisí, leyendo biografías de candidatos.


[1] En rigor una más completa descripción del proceso electoral cubano deberá necesariamente incluir los procesos de designación, nada democráticos, de las dirigencias de estas 6 organizaciones. Téngase solo presente que los CDR cuentan con un número de afiliados mayor que el padrón electoral (se accede a los CDR con 14 años, se vota con 16), y que en sus procesos internos de elección se encuentra prohibida igualmente tanto la propaganda, como la libertad de reunión. Lo visto cual, cabe preguntarse: ¿Cómo es posible entonces elegir democráticamente sus delegaciones a sus periódicos congresos, que a su vez designan a sus dirigencias nacionales? ¿Cómo es posible aquí, donde los electorados son siempre de varias decenas de miles (1 representante a Congreso por cada 10 000 cederistas), donde no hay Comisiones de Candidaturas de 2º grado, repito, como es posible ni tan siquiera a un nivel teórico presuponer un método de elección directa democrático medianamente presentable?

 


[i] En todo caso tampoco hay verdadera libertad de no integrar las organizaciones paraestatales referidas. Incluso hoy que el totalitarismo ha retrocedido significativamente, el desafío de no integrarse a la correspondiente organización paraestatal es solo asumible por individuos con un nivel de autoconciencia muy elevado. Sin olvidar que no querer integrarse en la FEU o la FEEM significará perder los estudios correspondientes (no hace mucho el hoy Vicepresidente Primero, cuando todavía era Ministro de la Educación Superior, reafirmó públicamente que La Universidad es para los Revolucionarios), y no hacerlo dentro de la CTC lo colocará a uno en el primer lugar de la lista de los propuestos para “disponibles”; o sin eufemismos, de los propuestos para ser despedidos.

Con el líder religioso, y mi hermano, Mario LLeonart ( @maritovoz ), en el Café Literario de Santa Clara

Con el líder religioso, y mi hermano, Mario LLeonart ( @maritovoz ), en el Café Literario de Santa Clara

Teatrología Electoral Cubana II.

José Gabriel Barrenechea.

Paralelo al subproceso de elaboración y publicación del Registro Primario, se desarrolla el de elección de los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular (AAMM del PP), especie de concejales o representantes de barrio. Elecciones que se realizan cada dos años y medio y que siempre anteceden, cuando coinciden, a las de Delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular (AAPP del PP) y a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (AN del PP), que se realizan cada 5 años.

Los candidatos a Delegados a las AAMM del PP resultan nominados por los ciudadanos en asambleas generales en cada una de las áreas  en que se divide una circunscripción electoral. Las cuales no pueden ser nunca más de ocho. El establecimiento de cada una de estas áreas es la primera de las funciones de las Comisiones Electorales de Circunscripción.

Estas asambleas de nominación de candidatos a las AAMM del PP solo pueden ser iniciadas si la Comisión Electoral de la Circunscripción comprueba previamente que los electores de dicha área han hecho presencia… no, por ejemplo, en mayoría simple o cualquier otra más clara expresión en cuanto a proporciones, sino en la muy ambigua: “masiva”. Es por esa ambigüedad legal que a los representantes de dichas Comisiones no parece preocuparles mucho el que casi ninguna de estas asambleas llegue a reunir ni el 50 % de los electores convocados. Ocurre esto incluso cuando alguna “autoridad” visita la asamblea, o cuando lo hacen las cámaras de la TV, que entonces solo filman ancianos.

Las propuestas de candidatos son hechas personalmente y a viva voz por el proponente, y se las vota luego a mano alzada. Cada una de estas asambleas solo puede elegir a un candidato. Pero como siempre deben ser dos por lo menos en la circunscripción, si en todas las áreas de esta ha resultado nominado el mismo candidato, en la última asamblea se procede, tras haber sido elegido el mismo que en todas las demás áreas, a nominar a un segundo candidato.

Con todos estos nominados, que por lo normal no pasan de dos, y nunca pueden ser más de ocho, se completa la boleta electoral en que los electores de la circunscripción ejercerán su derecho al voto.

Estos candidatos, como cualquier otro en Cuba, se encuentran privados de hacer campaña política. La Ley no le deja al votante, para su selección, nada más que el conocimiento personal que pueda tener de los candidatos, o el que pueda obtener de la lectura de una síntesis biográfica. En donde la idea central consiste en tratar de mostrar no otra cosa que la incondicionalidad del biografiado al gobierno actual, y a sus representantes en todos los niveles:

“Todo elector solo tomará en cuenta, para determinar a favor de qué candidato depositará su voto, sus condiciones personales, su prestigio, y su capacidad para servir al pueblo… la propaganda que se realizará será la divulgación de las biografías… de los candidatos… (artículo 171)”.

En el proceso de nominación en asambleas de área juegan un papel determinante los núcleos del Partido Comunista barriales, que no por gusto coinciden en su distribución territorial con las áreas y circunscripciones electorales. Son sus miembros, jubilados por lo general, y por tanto pertenecientes al sector más inmovilista dentro del Partido, quienes elaboran “secretamente” las propuestas de posibles nominados y a seguido las elevan a los niveles municipales del Partido para su aprobación. Son ellos también quienes, cuando estas vuelven aceptadas, o reelaboradas por el “partido municipal”, se encargan de primeramente asegurarse que los miembros del partido que no pertenecen a su núcleo, los dirigentes de los CDR´s implicados, y todos los elementos comprometidos del barrio conozcan por quien se debe votar; para por último montar el espectáculo que en un final son las asambleas de área (como muchos de estos jubilados no suelen tener ya muy buena la memoria, acuden al recurso nemotécnico de anotarse en un papelito el nombre de la persona a las que les toca proponer).

Debe aclararse, sin embargo, que a pesar de la apatía con que son recibidas las elecciones de “delegados”, por el escaso poder de solución de los problemas del barrio y sus habitantes que estos han demostrado en los 38 años que lleva en funciones la institución, en las asambleas de nominación todavía ocurren sorpresas.

Así, en ellas a veces no solo se presentarán las propuestas de los elementos comprometidos del barrio (de los anotados en los papelitos). De hecho no es en absoluto imposible que en ciertas áreas un ciudadano inesperado, y no muy bien visto por dichos elementos comprometidos, pueda salir nominado, gracias a la temeraria propuesta de otro ciudadano que se haya atrevido a ir a contracorriente.

Mas lo que sí es absolutamente seguro es que a continuación de dicha derrota los elementos comprometidos, espoleados por su orgullo desafiado de mandantes del barrio, y por sus estructuras superiores, lanzaran una ofensiva de terror en el área, y en toda la circunscripción, centrada contra el proponente y quienes apoyaron su propuesta. En general mediante el consabido cuestionamiento de sus intenciones como contrarrevolucionarias, o en el mejor de los casos de hacerles el juego. Intenciones o juegos que en Cuba pueden dejarte sin trabajo, o que pueden ponerte, en un país en que no alcanzan nunca los medios honrados y legales de ganarse la vida, como mismo reconoce el gobierno actual, demasiado bajo la lupa de los órganos policiales.

Pero no obstante no hay porque preocuparse. Si de todas maneras el no bien visto propuesto, por alguna increíble conjunción de circunstancias logrará salir electo el día de las elecciones, el sistema electoral cubano está concebido de tal modo que evitará no pueda seguir ascendiendo a continuación.

Y es que lo que podríamos llamar 1ª fase del proceso electoral, la que se presta para posibles sorpresas peligrosas para el poder, culmina aquí, con la votación para elegir los Delegados a la Asamblea Municipal del Poder Popular (AM del PP), y en específico con la posterior constitución por los elegidos, en un plazo no mayor de 21 días, de la nueva Asamblea.

A partir de ese instante comienza lo que llamaremos 2ª fase, y en que el poder ya no deja ningún cabo suelto a la posible nominación, y posterior elección, de elementos no agradables para él. Más que nada gracias a la nueva pirámide de instituciones que se vuelven determinantes en dicha fase: La de las Comisiones de Candidaturas.

Teatrología

Teatrología

Teatrología Electoral Cubana I.

Frente a la placa con que los vecinos del Encrucijada republicano le rindieron sincero tributo a Don José de la Luz y Caballero.

Frente a la placa con que los vecinos del Encrucijada republicano le rindieron sincero tributo a Don José de la Luz y Caballero.

José Gabriel Barrenechea.

El Proceso Electoral Cubano se encuentra regido por la Ley no. 72, Ley Electoral, aprobada por la Asamblea Nacional en su sesión del 29 de octubre de 1992.

En Cuba se elige por votación de la ciudadanía a los Delegados a las Asambleas Municipales, especie de concejales de barrio, y se plebiscita entre la ciudadanía, aunque de modo harto manipulado, las propuestas de candidatos a Delegados a las Asambleas Provinciales, y a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular[i], que elaboran unas sui generis Comisiones de Candidaturas. También, a los ya elegidos a esos tres organismos legislativos, se les concede la gracia de aprobar o no las propuestas de candidaturas que las mentadas Comisiones les presentan para ocupar los cargos electivos de cada uno de sus organismos. En el caso específico de los Diputados, es bueno aclarar quese les concede el derecho a modificar total o parcialmente la propuesta de Consejo de Estado, el Poder Ejecutivo de la República,pero no a crearla. Porque también aquí el conformarlas es solo potestad de las ubicuas, y singulares, Comisiones de Candidaturas.

Los procesos electorales en que participa la ciudadanía son dos:

Las elecciones generales, en las que se plebiscita a los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y a los Delegados a las Asambleas Provinciales, y en que se elige a los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.

Las elecciones parciales, en las que solo se elige a los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.

Los Diputados a la Asamblea Nacional y los Delegados a las Asambleas Provinciales resultan investidos por periodos de cinco años; mientras los Delegados a las Asambleas municipales por periodos de dos años y medio. Es por ello que los últimos son electos tanto en elecciones parciales como generales, mientras que Diputados y Delegados a las Asambleas Provinciales solo son plebiscitados en las generales.

El sufragio activo tiene pocas restricciones en Cuba. Al menos evidentes. No existen muchas más restricciones escritas que en cualquier otro país de América Latina, salvo la prohibición del voto para cualquier cubano que viva en el exterior, ya que para poder ejercerlo es indispensable haber residido por dos años de forma permanente en el país.

En el caso del sufragio pasivo ocurre lo mismo, aunque aquí sin embargo son un poco más evidentes las limitaciones al derecho de ser elegidos, al punto de ser a veces hasta reconocidas por los verdaderos Soberanos.

El proceso eleccionario en Cuba comienza con la convocatoria a elecciones que dicta el Consejo de Estado. Dicha convocatoriadebe publicarse en la Gaceta Oficial de la República con no menos de 90 días de antelación a las mismas. A continuación de dicha convocatoria, y sin que ninguna otra institución se inmiscuya con una propuesta o tan siquiera la posibilidad de considerarla, el Consejo de Estado designa una Comisión Electoral Nacional. O sea, el Poder Ejecutivo designa a su libre voluntad, sin mediaciones, controles o contra balances de ningún tipo, al Poder Electoral.

La mencionada Comisión Electoral Nacional tiene jurisdicción sobre todo el territorio nacional y está integrada por un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario y catorce vocales.

Las funciones de esta Comisión son muy amplias y van, desde dictar las reglas complementarias a la Ley Electoral (nº 72), pasando por verificar el cumplimiento de los requisitos de los  propuestos a candidatos a Diputados para ocupar dichos cargos, hasta designar las personas que integrarán las Comisiones Electorales Provinciales. Esto último, unido a que estas Comisiones Electorales Provinciales designan a las personas que integran cada una de las Comisiones Electorales Municipales (o de distrito, donde estos existan), quienes a su vez designan a los integrantes de las Comisiones Electorales de Circunscripción, quienes hacen lo mismo con los miembros de las Mesas de los Colegios Electorales, deja en pie una sólida pirámide de poderes electorales a todo lo alto de un país ya de por sí muy verticalizado. Eficientísimo mecanismo, en definitiva, en canalizar el control y dirección del proceso electoral hacia el órgano que ha designado al primer eslabón de la cadena: El Consejo de Estado.

El siguiente paso significativo en el proceso electoral cubano es el de formación de los Registros de Electores.

Mucho elogian ciertos comentaristas foráneos el que en la conformación de los mismos el ciudadano cubano no deba invertir ni dinero, ni tiempo. A no ser de lo segundo, en el caso que desee subsanar algún error en la copia del Registro Primario. La cual copiala Comisión Electoral Municipal deberá publicar en lugar público y del mayor acceso, no más allá de 25 días después de la publicación de la convocatoria a elecciones en la Gaceta, y durante un plazo no menor de 30 días.

Parecen no advertir los ditirambistas foráneos, sin embargo, que ningún registro se hace solo, y que si este se elabora tan sin molestar al ciudadano, se debe a que alguien se ha tomado el trabajo de hacerlo por ellos. En específico esos personajes oscuros, de los que la Ley Electoral no nos dice nada: los responsables de los Libros de Registro de Direcciones.

La única referencia a estos particulares ciudadanos aparece en el artículo 56 de la Ley: “Los responsables de los Libros de Registro de Direcciones elaboran, dentro del término de los quince días siguientes a la publicación de la convocatoria a elecciones en la Gaceta Oficial de la República, una relación de los ciudadanos que siendo residentes en su demarcación, tengan, a su juicio, derecho al voto, de acuerdo con lo establecido por la Ley”. Sin embargo, por ninguna parte de la misma se establece quien designa a los responsables de dichos Libros que hasta de poder de interpretación de la Ley disfrutan.  Podría esperarse, lógicamente, que entre las 17 funciones de las Comisiones Electorales de Circunscripción se encontrará la de designar a los mencionados personajes, pero no.

Solo se puede encontrar una indirecta referencia a ellos, y una pista de a quien están adscritos en definitiva, en la función d). Allí se establece que entre las funciones de las Comisiones Electorales de Circunscripción está la de “participar en la elaboración de la lista de electores por cada Colegio Electoral con la cooperación de la Comisión Electoral Municipal y de las organizaciones de masas”.

Porque los tan llevados y traídos Libros, y sus responsables, se encuentran adscritos nada menos que a los paraestatales CDR, o Comités de Defensa de la Revolución. Libros que constituyen piezas clave en el control ciudadano por el estado cubano, ya que en ellos el CDR, una supuesta ONG, no solo registra a sus afiliados, sino a cualquiera que resida en el área a él asignada, en su “demarcación”.


[i]Cuba se divide de modo oficial en 15 provincias y estas a su vez en municipios. Algunos de los municipios más poblados, en esencia los que coinciden con grandes ciudades, se dividen a su vez en distritos.